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Las Pelotas


-LOS HEREDEROS DE HURLINGHAM


Germán Daffunchio: "Nuestra actividad musical nace del caos"

Por Pablo Navarro.

Timmy McKern y su banda, desembarcaron en el Oeste y hablaron, entre otras cosas, de sus vidas y de "Selección", el nuevo compilado de 16 temas que saldrá antes de fin de año

Las Pelotas desplegaron todo su potencial en el escenario de Hurlingham, pasada la medianoche del Sábado, con un show de casi dos horas de duración. Esta entrevista se hizo en la prueba de sonido del Viernes, concierto donde casi 600 personas asistieron. El Sábado, con las anticipadas solamente, ya superaban la cantidad de almas del día anterior.
Una pasada fugaz de Timmy McKern, bastó para corroborar que todo esté en orden horas antes del concierto y, contar de paso, detalles del ultimo trabajo de la banda.
" `Selección` es el nombre, sale a mediados de Diciembre y tiene 16 temas de los cuales hay tres que están regrabados y reversionados. Entre los principales están "Bombachitas rosas", "La cortina" y "Corderos", explica el manager y uno de los socios integrantes de la productora independiente "Silly".
Poco a poco fueron llegando los músicos. Gabriela Martínez, con su bajo, bahianos, zapatillas blancas y mochila a cuestas. "Cada vez cuesta más moverse pasados los treinta", comenta.
Tiene treinta y uno, y por ser la única integrante femenina, su historia con la banda fue distinta desde el comienzo. "Al principio sé, que no me llamaban. Probaron a todos los hombres y como no les gustó ninguno, recién al final se tuvieron que resignar. Y acá estamos hace casi ocho años", cuenta Martínez ex integrante de "Rey Tito", banda que tocaba con Las Pelotas en "Arpegios", un local céntrico a principios de los ´90.
Gabriela, trabaja de sonidista en eventos varios y está incursionando en publicidad. No da clases particulares por falta de paciencia y porque tendría que volver a estudiar música, y no quiere.
Saludando a viejos amigos, Alejandro Sokol, charla y se entretiene recordando, tal vez, cosas olvidadas en galaxias lejanas de adolescentes.
Lo invitan a jugar al pool mientras charlamos y el diálogo es(literalmente) de ida y vuelta.

¿Tienen algo especial estos dos conciertos?

-¡No!(Dispara decidido, pero se da cuenta de lo que dijo y se rectifica). ¡Sí!. Lo que tiene de bueno y de distinto es que tocamos para la gente amiga que conozco de haber vivido 34 años acá. (Lo llaman de la mesa).
En un momento estarán todos jugando excesivamente concentrados y calculando con precisión de cirujano, cada banda, cada efecto y dónde es que va a quedar la blanca cuando ésa, entre en la buchaca de allá... Y todo queda como fue planeado. Entonces habrá que seguir hablando... (vuelve)

¿Qué es la prensa para ustedes?

-Es necesaria, pero tampoco hay que dársela de político ni de gran parlanchín ni de guía de masas ni nada. Yo por lo menos, no me creo absolutamente nada y mucho menos líder ni guía de nada. Aunque mucha gente toma lo que dicen personas conocidas como "la palabra sagrada", y no es así. Uno trasmite lo que puede y le sale a través de las letras, pero creo que hay que ver más allá de eso, por que en realidad somos todos del común de la gente. (Le toca tirar de nuevo)
Mientras Alejandro hace su tiro, les comento que tuvieron, tanto él como Germán, problemas legales en 1994 por tenencia de drogas. Fueron arrestados por la Brigada de San Martín. El juez Araujo les ofreció a cambio de no llevarlos a juicio, cuatro recitales a beneficio y un año y medio de rehabilitación. Aceptaron. (Vuelve contento por que van ganando)

¿Que sacaste de positivo de ese año y medio de rehabilitación?
-(...)Llegar a hacer un concierto para gente que estaba re-guardada como en la cárcel de mujeres. Para ellos que valla una banda de Rock and Roll es una fiesta increíble, la emoción de esa gente es lo positivo de todo ese tiempo.
Sin embargo, no es tan así para Daffunchio, quien no tiene los mismos recuerdos que su compañero de ruta.
"De positivo, nada. (...) No creo que lo hayamos tomado como una experiencia positiva sabés. Esta es una sociedad muy hipócrita buscan chivos expiatorios todo el tiempo, para cargarles las culpas. Es la información que acostumbraron a la gente a consumir", aclara Germán cerrando el tema.
Está en el camarín lateral del escenario sentado en un sillón rojo, cuando entran Sokol y Timmy, buscándolo para empezar la prueba. Les pide dos minutos y me devuelve la mirada.
A cada respuesta, el ex guitarrista de sumo, le aporta un aire sentimental, explicativo y hasta paternal. No deja lugar a duda, de que lo que dijo, le salió desde muy adentro.

¿Que te dio y que te quitó la música?

-No podría responderte que me quitó o que me dio ahora, lo que sé, es que no estoy arrepentido de nada de lo que he vivido sabés. (Hace un silencio y parece que su vida pasó en diez segundos por su cabeza. Respira hondo, y se tira... .)
Yo creo que uno en, esta existencia mundana, elige lo que quiere ser. La música es mi vida. Es el camino que elegí para desarrollarme como ser humano y como toda vida tiene sus grandes momentos y sus momentos de mierda. Este es un buen momento por ejemplo.

¿Se les cruzó por la cabeza retirarse?

-No, esto es todo y vamos a seguir hasta la muerte. Nosotros todo el tiempo estamos con proyectos haciendo cosas. El estudio de Córdoba está trabajando a full estamos produciendo muchos grupos, entre los que está "Cabeza de chola", que son de Hurlingham y de su producción se encarga Tito Fargo, y van a salir bajo el sello Silly.
Grupos del interior "Viejos sordos", "Los Umbanda de la Turca" producidos por Tavo el guitarrista de "Los Piojos".

¿Quién es el más obsesivo de la banda?

-Yo soy muy hincha pelotas, pero todos somos bastante obsesivos. Pero somos también un grupo muy caótico. Parte de nuestra actividad musical nace del caos y la Química. Decimos, por ejemplo, de acá a cinco días componemos tres temas, y nos sumergimos hasta que algo sale.

El Concierto


"Que sea una fiesta ¿eh?. Todos sabemos que hay broncas, pero arréglenlas otro día", fue lo primero que dijo Sokol cuando manoteó el micrófono.
Virnalisi se vistió de gala para recibir a una de las bandas que representan uno de los pilares principales del Rock Argentino.
Cajas negras de todo tamaño, spots de luces de todos los colores y `fierros` plateados empezaron a desfilar hasta quedar quietitos y afincados sobre el escenario. Racks llenos de perillitas, doce vúmetros de la consola principal y una potencia de 6 mil wats, sólo estaban esperando una señal para descargarse sobre el público.
Con Germán Daffunchio, Alejandro Sokol, Tomas susmann, Gustavo Jove en batería, Sebastián Schachtel en teclados y Gabriela Martínez en bajo, las pelotas empezaron a rodar sobre las tablas, con toda su furia y su sonido parejo y macizo.
Escaleras, fue el primer tema y la gente estalló en una ovación en los primeros acordes. Luego el concierto fue mutando y atravesando toda la trayectoria de la banda.
"Las pelo... Las pelo... ", cantito recurrente en los solos que lo permitieron, como en el tema Si supieras.
"¡Sacala rápido che!. Ayuden todos", gritaba Sokol al ver a una chica mientras se desvanecía.
Después vendrían dos bengalas, que parecían suficientes para que nos ahogáramos todos. Tal vez por falta de presupuesto, (o por milagro) no se encendieron más de dos. El humo rojo y denso cubrió la totalidad del escenario y del local también.
Promediando el show, Capitán América, hizo su presentación.
"Nadie grita Argentina, Argentina ya ¿No?", ironizaba Germán, mientras se escuchaba de fondo los primeros acordes del himno estadounidense al final del tema.
Aunque suene raro y hasta infantil, parece ser inevitable el jueguito del coqueteo con la gente, me voy, me quedo, te toco dos temas más. En fin, al público le gusta eso y estuvo muy bien predispuesto en todo momento.
En los bises, tal vez el momento cumbre del show, Shine y El ojo blindado le pusieron el brochecito
a la noche que sin dudas fue una verdadera fiesta.

























Fotos: Leonardo Seiler